Desarrollo infantil

Es importante prestar atención a las diferentes etapas del desarrollo de los niños y ver lo que sucede en cada una de ellas.

DESARROLLO INFANTIL DE UN NIÑO DE 7 AÑOS

Los niños de siete años, aunque tienen regresiones egocéntricas, cada vez son más extrovertidos y sociales. El niño tiene cada vez más memoria y presta más atención a lo que dicen los demás.

En esta etapa del desarrollo infantil, los padres deben favorecer su autonomía y remarcar sus actitudes para que el niño tenga un mayor conocimiento de sí mismo. 

Además, los padres deben aceptar y valorar sus actos para favorecer su autoestima. Es fundamental crear en el niño seguridad, además de continuar con la labor de años anteriores de crear rutinas y buenos hábitos. Debemos ser conscientes que todo esto condicionará el futuro de nuestro hijo como preadolescente.

Con siete años, al niño le gusta mucho aprender; le cuesta tener valoraciones intermedias y son siempre radicales: “le gusta o no le gusta”, “es divertido o aburrido”.

En su proceso de sociabilización, cada vez tiene más importancia las opiniones de otros niños sobre ellos mismos. Y aunque es capaz de encontrar soluciones a sus problemas diarios, nuestra labor como padres será apoyar y ayudar a resolver todas sus dudas. Uno de nuestros grandes retos es ayudar a planificar su tiempo.

Los siete años es una etapa estimulante en la que cualquier motivación ayudará a reforzar al niño: en este momento, forja su personalidad y reconoce en sí mismo sus puntos fuertes y débiles

Nuestra función como padres es ayudarles a tener éxito y a sentirse bien consigo mismo para emprender el camino hacia los 8 años abandonando de forma progresiva su infancia.